La otoplastia es una cirugía que permite corregir defectos en las orejas.

Unas orejas abiertas o demasiado grandes afectan la apariencia y la confianza en sí mismo.

La Otoplastia es una sencilla intervención quirúrgica que remodela o reduce el tamaño de las orejas, logrando una correcta simetría entre las mismas.

Es una cirugía que se practica en personas de todas las edades con un resultado fantástico. Es una de las pocas intervenciones que se lleva a cabo en niños además de adultos.

Unas orejas demasiado separadas o despegadas de la cabeza pueden traer consigo afecciones psicológicas acarreadas por lo general desde la infancia y ocasionadas por las burlas de otros niños y niñas de la misma edad.

Si usted o uno de sus hijos e hijas ha tenido que vivir con este problema, también puede experimentar el cómo una simple cirugía hará que no vuelva a escuchar apelativos como orejas de soplillo, orejona, orejón, Dumbo y otras lindezas por el estilo. Mediante la otoplastia usted podrá terminar para siempre con este problema, y de ser una persona acomplejada pasar a convertirse en un ser humano satisfecho con la apariencia de sus orejas enmarcando su rostro sonriente.

Es recomendable operarse a partir de los 7 años, que es cuando los tejidos de las orejas del niño han alcanzado su tamaño definitivo. Los cartílagos ya están formados y han adquirido su mayor grado de consistencia. Sin embargo hay casos en los que la edad se puede adelantar, cuando el niño experimenta traumas psicológicos y sociales relacionados con este problema.

Existen otros problemas para los que la Otoplastia es una buena opción: por ejemplo aquellas orejas en las que la parte de arriba está doblada hacia abajo, o las orejas extremadamente pequeñas, o las orejas que presentan algún tipo de deformidad, o aquellas que tienen los lóbulos grandes, o aquellas que están 'abiertas' en un ángulo separado del cráneo.

Cirugía

Una otoplastia suele durar entre 2 y 3 horas y se realiza de forma ambulatoria, es decir, no necesita hospitalización.
Si el niño es pequeño, es mejor realizar la intervención bajo anestesia general, sin embargo, para niños mayores y adultos se empleará anestesia local asociada con sedación.

La técnica empleada dependerá del problema del paciente.

Generalmente se realiza una pequeña incisión en la parte posterior de la oreja, después se remodela el cartílago y se dobla hacia atrás empleando unos puntos internos para mantener la nueva forma. La cicatriz no se nota ya que queda detrás de la oreja.

Terminada la cirugía se coloca un vendaje alrededor de la cabeza, durante los dos o tres primeros días puede haber molestias, habitualmente controlables con la medicación que se recomiende.

Postoperatorio

  1. Los primeros días el vendaje puede escocer o 'picar' y se puede experimentar una sensación de calor en la zona circundante.
    Al 3 día se retira el vendaje en consulta y se le coloca en reemplazo durante 2 semanas una cinta elástica de las que usualmente se usan para sujetar el pelo.
  2. Es necesario utilizar la cinta de pelo todo el tiempo que se pueda, especialmente para dormir, así se logra evitar roces involuntarios con la almohada.
  3. Al principio las orejas estarán bastante inflamadas, con un aspecto similar a cuando hace mucho frío (amoratadas), pero poco a poco la inflamación va desapareciendo.
  4. Los puntos se retiran entre los 10-15 días, pero el paciente puede hacer vida normal a partir del 3 o 4 día, cuando se retira el vendaje La mayoría de los adultos se incorporan a una vida casi normal a los 3 días de la cirugía; los niños vuelven al colegio en unos 7 días, Siempre se debe tener muchísimo cuidado con las actividades físicas.
  5. Se debe dormir en posición semisentada y no apoyar las orejas de lado.
  6. Hay que evitar situaciones de mucho calor, así como ponerse gafas durante las primeras semanas, de lo que se desprende que es mejor evitar ir a la playa a tomar el sol.
  7. Los resultados se aprecian durante el primer mes y son definitivos en 3 a 4 meses.
  8. La cicatriz resultante de la otoplastia queda disimulada detrás de la oreja. Además de quedar oculta y pasar desapercibida con el paso de los meses, este tipo cirugía suele tener un periodo de cicatrización muy corto.

El resultado de la operación suele ser en la gran mayoría de los casos, permanente y muy satisfactorio.